2017: a 500 años de la Reforma Protestante
Efemérides de Mayo
Precursores de la Reforma

Juan Calvino 
Juan Calvino , fue un teólogo francés, considerado como uno de los padres de la Reforma Protestante.

Juan Calvino nació en Noyon (Picardía) a unos 100 km al norte de París, Francia, el 10/07/1509 y era hijo de Gérard Cauvin y Jeanne Lefranc. Fallece el 27/05/1564
Fue excelente en sus estudios y profundamente religioso desde su juventud. Sus primeros estudios estuvieron destinados a la carrera eclesiástica. Su formación inicial la recibió en el Collège de la Marche y en el Collège de Montaigne. Su padre en 1523 lo envió a la Universidad de París a estudiar Humanidades y Derecho. Se matriculó en las universidades de Orleáns y Bourgues. En 1532, se doctoró en Derecho en Orléans. Durante su paso por los claustros universitarios tomó contacto con las ideas humanistas y reformadas de la teología de Martín Lutero. No está del todo claro el momento en que Calvino se adhiere al protestantismo, pero probablemente sería durante los años de su universidad donde su pensamiento haya cambiado puesto que él fue católico romano en Noyon, donde su padre era secretario del obispo.
Durante su paso por los claustros universitarios tomó contacto con las ideas humanistas y reformadas de la teología de Martín Lutero. Más tarde, las doctrinas fundamentales de posteriores reformadores se identificarían con él, llamando a estas doctrinas «calvinismo». Particularmente los «cinco puntos del calvinismo» surgen de los discípulos de Juan Calvino como contraposición a las doctrinas de los discípulos de Jacobo Arminio.

  Mártires de la Reforma

Thomas Müntzer
Thomas Müntzer Nacio en Stolberg, Renania del Norte-Westfalia, 21 Diciembre 1489 – y fallecio en Mühlhausen, Turingia, 27 de mayo de 1525) fue un predicador alemán partidario de la Reforma, defensor del anabaptismo y líder revolucionario de los campesinos (guerra de los campesinos alemanes).

Se propuso lograr el advenimiento del Reino de Dios impulsando una vigorosa reforma social. Contemporáneo de Lutero e inicialmente su seguidor, mantuvo con él una extremada polémica política y teológica. Inició su carrera eclesiástica como confesor en el Convento Beuditz de monjas cistercienses, en Weißenfels, donde dedicó gran cantidad de tiempo a la lectura de libros sobre la historia de la Iglesia y la Biblia. En mayo de 1520 llegó a Zwickau, y en octubre fue encargado de la parroquia obrera de Santa Catalina.
Allí se asoció con tres predicadores anabaptistas: el tejedor Nicolás Storch, Thomas Dreschel, y el teólogo Marcos Stübner. Rechazaron el bautismo de niños y la sustitución de la fe de estos por la de los padrinos. Citando a Marcos 16:16, animaron a bautizarse a quienes primero creían. Fueron expulsados de Zwickau en 1521.
Müntzer no se limitó a predicar: fundó una organización clandestina revolucionaria, la Liga de los Elegidos, y finalmente el 7 de agosto de 1524 se unió a la rebelión de los campesinos. El 15 de mayo de 1525, en la batalla de Frankenhausen, aproximadamente 6.000 campesinos perdieron la vida aplastados por el poder de los príncipes. Müntzer fue capturado, azotado, torturado, y decapitado, el 27 de mayo de 1525.

 

Jerónimo de Praga 
(Praga, Bohemia, Chequia, 1360 – Constanza, Alemania, 30 de mayo de 1416) fue un predicador bohemio, seguidor de John Wycliffe y defensor de la tesis de Juan Hus.
En su juventud conoció a Hus en la Universidad de Praga. Estudió en la Universidad de Oxford, Inglaterra, donde conoció la doctrina de Wycliffe, la cual llevó a Bohemia.
Defendió la tesis husita en distintos lugares de Europa, para finalmente presentarse junto a Hus ante el concilio de Constanza en Alemania, donde ambos fueron condenados a la hoguera por herejía.

Al despedir Jerónimo a Hus, cuando éste partió para asistir al concilio, le exhortó a ser valiente y firme, declarándole que si caía en algún peligro él mismo volaría en su auxilio. Al saber que el reformador se hallaba encarcelado, el fiel discípulo se dispuso inmediatamente a cumplir su promesa. Salió para Constanza  sin proveerse de salvoconducto. Al llegar a la ciudad, se convenció de que sólo se había expuesto al peligro, sin que le fuera posible hacer nada para liberar a Hus. Huyó entonces pero fue arrestado en el camino y devuelto a la ciudad cargado de cadenas, bajo la custodia de una compañía de soldados.
En su primera comparecencia ante el concilio, sus esfuerzos para contestar los cargos que se le impugnaban apenas se oían entre los gritos: "¡A la hoguera con él! ¡A las llamas!" Fue arrojado en un calabozo, lo encadenaron en una postura muy penosa y lo tuvieron a pan y agua. Después de algunos meses, las crueldades de su encarcelamiento le causaron a Jerónimo una enfermedad que puso en peligro su vida, y sus enemigos, temiendo que se les escapase, le trataron con menos severidad aunque dejándole en la cárcel por un año.
El concilio de Constanza resolvió que en vez de quemar a Jerónimo se le obligaría, si posible fuese, a retractarse. El ánimo de Jerónimo decayó y consintió en someterse al concilio. Se comprometió a adherirse a la fe católica y aceptó el auto de la asamblea que condenaba las doctrinas de Wiclef y de Hus.
Vuelto al calabozo, a solas consigo mismo percibió la magnitud de su acto. Comparó el valor y la fidelidad de Hus con su propia retractación.
Pronto fue llevado otra vez ante el concilio, pues sus declaraciones no habían dejado satisfechos a los jueces. Desvirtuó su anterior retractación y, a punto de morir, exigió que se le diera oportunidad para defenderse. Al censurarse a sí mismo por haber negado la verdad, dijo Jerónimo: "De todos los pecados que he cometido desde mi juventud, ninguno pesa tanto sobre mí ni me causa tan acerbos remordimientos como el que cometí en este funesto lugar, cuando aprobé la inicua sentencia pronunciada contra Wiclef y contra el santo mártir, Juan Hus, maestro y amigo mío."
En breve se falló sentencia de muerte contra él. Le condujeron en seguida al mismo lugar donde Hus había dado su vida. Fue al suplicio cantando, iluminado el rostro de gozo y paz.

Las últimas palabras que pronunció cuando las llamas le envolvían fueron una oración. Dijo: "Señor, Padre todopoderoso, ten piedad de mí y perdóname mis pecados, porque tú sabes que siempre he amado tu verdad."
 
Juan Díaz (teólogo)
Juan Díaz, Nació en Cuenca, España, 1510 – muere en Neuburg an der Donau, Alemania, 27 de marzo de 1546), fue un humanista y hebraísta protestante manchego, asesinado por su propio hermano gemelo.


Era de noble extracción, de Cuenca, pasó su juventud estudiando en distintas universidades de España, en especial Teología en Alcalá de Henares. Para ampliar sus estudios de griego y latín, marchó a París, completando 13 años,  de estudios de Filología y Teología y aprendiendo además hebreo, Como humanista comprometido, defendió el estudio de las fuentes originales, pero su análisis de las Escrituras le llevó a criticar los dogmas de la Iglesia Romana, especialmente en lo referente a la doctrina de la gracia. Así, tras un viaje a Ginebra fue estudiar la reforma con el mismo Juan Calvino y se convirtió a la fe evangélica.
Sus traducciones y ediciones le ganaron el aprecio de otros humanistas protestantes, y en 1545 se reunió en Estrasburgo con Martín Bucero y el también maestro del círculo de Martín Lutero,   Francisco de Enzinas. Estos tres amigos, Díaz, Bucero y Enzinas , representaron a los protestantes en la Dieta de Ratisbona (1546), aunque la reunión se vio ensombrecida por la muerte de Lutero el 18 de febrero. Los protestantes se sintieron debilitados y Díaz se sentó junto a su compatriota el dominico Pedro de Maluenda, que ya conocía de su época de estudiante en París. La noticia de la apostasía cundió y fray Pedro de Soto contó a un tal Marquina la apostasía de Juan Díaz y este, que marchaba a Roma como correo, se la refirió a su hermano gemelo, Alfonso Díaz, jurisconsulto en la curia romana como abogado del tribunal eclesiástico de Rota. Como era natural entonces, tener un hereje en la familia lo escandalizó y la sintió deshonrada. Al acabar la dieta el 10 de marzo, Juan Díaz permaneció en Neuburg supervisando la impresión de un escrito de Bucero; Enzinas lo siguió algo después, viviendo en su propia casa. En Neuburg Juan Díaz recibió la visita de su hermano Alfonso, quien intentó disuadirlo en vano. Alfonso lo intentó de nuevo unos días después en Augsburgo, sin fruto. Después, el 27 de marzo, Alfonso reapareció de noche a caballo acompañado de un sirviente, Juan Prieto. Juan Díaz, que ya estaba durmiendo, abrió la puerta, y el sirviente golpeó varias veces a Juan con un hacha, de forma que murió por las graves heridas inferidas en cabeza y brazos. Despierto por el ruido, Enzinas huyó corriendo. Los criminales también huyeron de inmediato, pero fueron capturados y encarcelados en Innsbruck. Hubo una disputa sobre la jurisdicción y el conde del Palatinado Otto Heinrich exigió la extradición de los asesinos, pero Alfonso Díaz alegó que había actuado al servicio del Emperador y, por tanto, no podía ser juzgado; el caso es que ambos asesinos, promotor y autor, fueron exonerados. El asesinato causó una gran conmoción y agitación política y fue muy comentado, criticado y divulgado por panfletos de pocas páginas, alguno incluso escrito por Philipp Melanchthon. Los protestantes tomaron el hecho como pretexto para no participar en el Concilio de Trento, aludiendo a cómo habían sido pisoteados sus derechos. Alfonso Díaz murió en Trento en 1557.

 

Girolamo Maria Francesco Matteo Savonarola 
(Nacio en Ferrara, Italia, 21 de septiembre de 1452 - Florencia, 23 de mayo de 1498) fue un religioso dominico, predicador italiano, confesor del gobernador de Florencia, Lorenzo de Médici, organizador de las célebres hogueras de vanidad (o "quema de vanidades") donde los florentinos estaban invitados a arrojar sus objetos de lujo y sus cosméticos, además de libros que consideraba licenciosos, como los de Giovanni Boccaccio.

Predicó contra el lujo, el lucro, la depravación de los poderosos y la corrupción de la Iglesia católica, contra la búsqueda de la gloria y contra la sodomía, sospechando que estaba en toda la sociedad de Florencia, donde él vivió.
Predijo que un nuevo rey Ciro atravesaría el país para poner orden en las costumbres de los sacerdotes y del pueblo. La entrada del ejército francés de Carlos VIII, en 1494, en la Toscana, región donde estaba Florencia, confirmó su profecía. Sus críticas violentas contra la familia que gobernaba Florencia en esos años, los Médici, acusándoles de corruptos, contribuyeron a la expulsión del Gobernador Piero de Médici por los florentinos en 1495. Sus ataques contra el Papa Alejandro VI le valieron, primeramente, la excomunión (es decir, la expulsión de la comunidad católica) y la prisión, y más tarde, tras haber sido liberado y conducido a Roma por los grandes comerciantes florentinos, la condena a la hoguera por un tribunal de la Inquisición y la inclusión de su obra en el índice de libros prohibidos.

 

Educadores Protestantes en Argentina

Clara Jeannette Armstrong
Clara Armstrong, una de las docentes Norteamericanas que trajo Sarmiento a la Argentina. Fue la cuarta directora de la Escuela Normal. Tenía 34 años cuando llegó a la Argentina. Era docente desde los 15 años. Había nacido en West Alden, Nueva York, en 1847. Cuando en 1877 se enteró de la convocatoria de la Argentina, enseñaba en la Escuela Normal de Winona, Minnesota.

Luego de los cuatro meses de entrenamiento en Paraná, viajó dos semanas en diligencia hasta su primer destino: dirigir la Escuela Normal de Catamarca. Fue la primera mujer que dirigió una escuela normal en Sud América y debió enfrentar los prejuicios de algunas damas de sociedad, alarmadas por su credo protestante. El Obispo Fray Mamerto Esquiú debió interceder y convenció a estas damas que si bien la directora pertenecía a una "rama disidente" de cristianos, eso "era menos malo que si fuera atea..."
Luego de cumplir sus primeros tres años de contrato, viajó de vacaciones a Estados Unidos a fines de 1881, de donde volvió en 1883 con cerca de veinte maestras más.

En 1888 dejó Catamarca para ir a formas maestras a San Nicolás, a orillas del Río de la Plata, donde su hermana Frances estaba instalando una nueva escuela normal. A fines de 1888 Clara Armstrong llegó a San Juan. Vino a reemplazar a Mary Graham en la dirección de la Escuela Normal. Clara Armstrong vivió en San Juan hasta 1893. Ese año asumió la dirección de la Escuela Normal de La Plata, cargo al que renunció años después, cuando tuvo que reclamar por meses de sueldos sin cobrar.

En total vivió 24 años en la Argentina. Al final del siglo regresó a Estados Unidos gracias a que sus ex alumnos le regalaron el pasaje y un bolso lleno de monedas de oro. Falleció el 6 d mayo de 1928 a los 81 años.

 

Franc Allyn Morgan
Nació en 1851. Murió en Winona, Minnesota, en 1933.
Susan Wade dejó en manos de su condiscípula Franc Allyn, la antorcha de la dirección de la escuela primaria de Paraná, cuando regresó a su patria el término de su contrato por tres años.  Franc se había graduado en la escuela normal de Winona seis años antes; en Rochester, Minnesota, donde vivía, sus tareas eran grandes: atendía el hogar de su padre viudo, cuidaba como una madre a su hermanita Clara y enseñaba en la escuela primaria.  

Duro había sido su vida desde la muerte de su madre, cuando contaba diez años, y fue para ella gran aventura embarcarse rumbo Liverpool, a principios de 1877. Cuando llegó a Paraná, encontró una gran tarea a qué dedicarse.  Era muy comunicativa, se sentía feliz en compañía de otros, en hacer algo por ellos.  Casi siempre estaba con un niño en su regazo - dice su hija -.  Necesitó de toda su habilidad - que era mucha -, para el trabajo que le esperaba en Paraná, y se lanzó a él con sus tensas noventa y cinco libras de peso [43 kg.].
Sara Figueroa escribe que “enseñaba a toda hora”, y cuando partió de la Argentina, el director de la escuela normal de Paraná dijo: “La profesora normal señorita Franc Allyn, ha cumplido su contrato; y yo, por amor a la República Argentina, donde sirvo desde hace dieciséis años a la causa de la educación, donde he educado a mis hijos y donde probablemente acabaré mis días, deseo fervientemente que toda persona que se contrate con este noble país para prestarle algún servicio, cumpla su compromiso como la dignísima señorita”.
Una discípula argentina, la señora Rita Latallada de Victoria, recuerda todavía afectuosamente la hora de reunión de los domingos por la mañana, bajo la dirección de Franc Allyn, .
Una atrayente prima de Franc, de veintiún años, llegó de Minnesota en 1881 a pasar cinco meses con ella, al finalizar su contrato.  “La escuela es muy bonita” - escribió en su detallado diario - “y no hay duda de que aquí valoran y aprecian a Franc. El día que partimos, una multitud acudió a despedirla.  Recibió tortas, dulces y flores en abundancia... Yo temía que sucumbiera a la emoción, pero pudo mantenerse fuerte hasta el fin”
A su confortable y bien servida casa, afluía una corriente de huéspedes que permanecían en ella durante largas temporadas: sobrinas de la Argentina que necesitaban educarse en las escuelas norteamericanas. Katherine Grant de Hope, su sucesora en Paraná, pasaba meses con ella.
A los ochenta y un años empezó a quemar las cartas que había conservado, pero las apartó en seguida.  “Podría querer releerlas cuando sea vieja” - dijo -.  Su agenda era como la de una jovencita en plena actividad, y hasta el fin de su vida realizó viajes anuales a través de los Estados Unidos.
“Estoy tan agradecida a la experiencia que adquirí cuando estuve en la Argentina” - escribió a su hija, rememorando su vida, en la carta que le envió para un aniversario-.  “Y tendré que agradecer siempre por tantas bendiciones como me han sido acordadas todos estos años... un marido tan bueno... un hogar encantador, una posición desahogada... y mis queridos hijos y nietos, mi orgullo y mi consuelo”.



Homepage
Templo
Pastores
Grupos celulares
Material
Oración

Links de interés
Iglesias
Archivo de Noticias
Agenda de la Iglesia

 

 

Copyright © 2012 Pueblo Nuevo Bautista Todos los derechos reservados. Phohibida su reproducción total o parcial.